1. Renueva la pintura y mejora la iluminación

Un ambiente fresco y luminoso aumenta la percepción de valor. Elige colores neutros y modernos para las paredes y asegúrate de que cada estancia tenga buena luz natural o artificial. Cambiar bombillas por modelos LED y limpiar ventanas puede marcar una gran diferencia.

2. Actualiza la cocina y el baño

Son las zonas más valoradas por compradores. No es necesario una reforma integral: cambiar grifos, renovar muebles, instalar una mampara nueva o pintar los azulejos puede modernizar el espacio y aumentar el atractivo de tu vivienda.

3. Optimiza el espacio y la distribución

  • Despeja y ordena: Elimina muebles innecesarios y aprovecha cada rincón.
  • Almacenaje inteligente: Añade estanterías o armarios empotrados para ganar funcionalidad.
  • Ambientes abiertos: Si es posible, une cocina y salón para crear espacios más amplios.

4. Cuida los detalles exteriores

La primera impresión cuenta. Mantén la fachada limpia, arregla el portal y mejora el aspecto del jardín o terraza. Plantas, césped cuidado y una entrada acogedora pueden aumentar el valor percibido.

5. Mejora la eficiencia energética

Instalar ventanas de doble acristalamiento, aislar paredes o cambiar la caldera por una más eficiente reduce gastos y es muy valorado en el mercado actual. Un certificado energético favorable puede ser un argumento de venta.

¿Cómo saber cuánto ha subido el valor?

Tras aplicar estos consejos, solicita una valoración gratuita online. Introduce los datos actualizados de tu vivienda y recibe un informe profesional con el nuevo precio estimado, comparativas de mercado y análisis del barrio.

Conclusión

Pequeñas mejoras pueden tener un gran impacto en el valor de tu casa. Invierte en presentación, funcionalidad y eficiencia para conseguir la mejor tasación posible y destacar frente a otras propiedades en venta.